Hay accidentes con el celular que pasan en cuestión de segundos. Se resbala de la mano, cae al piso, se moja con un vaso de agua o aparece un rayón en la pantalla justo cuando acababas de comprarlo. En esos momentos es normal querer revisarlo de inmediato para saber si todavía funciona.
El problema es que algunas reacciones pueden empeorar el daño. No hace falta ser técnico para ayudar al equipo durante los primeros minutos. Solo hay que saber qué hacer y qué cosas es mejor evitar mientras llega a manos de un experto.